Agricultores de Guadalajara Protestan por la «Ruina» Causada por los Precios del Cereal
Este jueves 12 de junio, más de un centenar de agricultores de diversas localidades de la provincia de Guadalajara se congregaron frente a la Subdelegación del Gobierno en la capital para expresar su profundo descontento. La movilización fue impulsada por las organizaciones agrarias APAG, UPA y COAG, y tuvo como objetivo visibilizar la «crítica de ruina» que afecta al sector cerealista de la región, causada por factores que, según ellos, son «exclusivamente políticos».
La protesta incluyó la entrega de un escrito con sus demandas al Subdelegado, así como una simbólica descarga de un remolque con más de 1.000 kilos de avena, como símbolo de su rechazo a los bajos precios del cereal. Las pancartas de los manifestantes llevaban mensajes claros como «Defendemos nuestro campo, defendemos nuestros cereales», además de denuncias sobre las «importaciones sin control» que consideran están llevando al sector a la ruina.
Juan José Laso, presidente de APAG, subrayó la importancia del sector cerealista para Guadalajara, afirmando que «sin cereal, esta provincia no sería absolutamente nada». Criticó además la normativa del Gobierno de Castilla-La Mancha relacionada con la resolución de incendios, considera que es un «ataque» directo al sector, ya que limita el trabajo de las cosechadoras.
La movilización también concitó el apoyo de numerosos agricultores, aunque algunos no pudieron asistir debido a los severos daños ocasionados por una reciente tormenta. En una provincia donde las alternativas al cultivo de cereales son escasas, esta situación representa una amenaza seria para la actividad agraria. María José Ramiro, responsable de UPA en Guadalajara, exigió a la administración ayudas directas para el sector y un control estricto de las importaciones, especialmente de Ucrania, así como subsidios para los fertilizantes.
Ángel Estanislao Galve, responsable de COAG en Castilla-La Mancha y Guadalajara, también expresó su descontento con la situación del sector, destacando que no se debería sacrificar a los agricultores en apoyo a otro país. Galve alertó sobre las pérdidas recientes que superan los 200 euros por hectárea y los devastadores efectos de la última tormenta, que podría haber llevado a la pérdida del 80 al 90% de la cosecha en algunas localidades.
Las organizaciones agrarias han manifestado igualmente su frustración con la cobertura aseguradora, que consideran insuficiente para mitigar las pérdidas. Galve hizo un llamado urgente al Ministerio de Agricultura para que preste atención a la situación crítica del sector, advirtiendo que las movilizaciones continuarán hasta que se implementen medidas concretas para hacer frente a la crisis actual.
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