El pasado sábado, diversas ciudades españolas fueron testigos de manifestaciones masivas en defensa del derecho a la vivienda y en protesta por el aumento de los precios en los alquileres. En Cuenca, Guadalajara y Albacete, cientos de personas salieron a las calles para exigir una solución urgente a lo que consideran una crisis habitacional insostenible.
En Albacete, la protesta comenzó a las 17:00 horas en la plaza de José Ramón Martínez. Durante aproximadamente una hora, los manifestantes recorrieron las calles del barrio de los Franciscanos, uno de los más afectados por el incremento de los precios, hasta llegar a la plaza de San Juan. Carlos Antonio González, portavoz de la plataforma Albacete por la Vivienda, destacó que la manifestación buscaba expresar el descontento general ante la necesidad de reducir los costos de la vivienda y los alquileres.
González hizo hincapié en el grave aumento de los alquileres, señalando que lo que antes se consideraba un alquiler caro -600 euros- ahora ha sido superado por cifras cercanas a los 800 euros mensuales. Destacó la importancia de la plataforma en coordinar esfuerzos a nivel nacional para implementar políticas que reviertan esta tendencia, y subrayó la necesidad de que la sociedad se organice para abordar el problema de manera conjunta.
Bajo el lema ‘La vivienda es un derecho, no es un privilegio’, la marcha estuvo marcada por consignas como ‘tu casero te roba el sueldo’ y críticas a los portales inmobiliarios acusados de contribuir a la especulación. Entre los manifestantes, Pilar Cano, una jubilada de 64 años, expresó su preocupación por las dificultades que enfrentan los jóvenes para acceder a una vivienda. Por su parte, José Pedro Sánchez, estudiante de psicología de 30 años, calificó la situación habitacional en España como vergonzosa.
Al finalizar la manifestación, se leyó un manifiesto en el que se exigieron acciones concretas para abordar la crisis habitacional, denunciando la especulación inmobiliaria, el rentismo y la ineficaz gestión estatal como causas principales del problema. La organización llamó a la creación de herramientas de negociación colectiva y a una reducción inmediata de los precios de alquiler, entre otras demandas.
Las protestas también se llevaron a cabo en Guadalajara y Cuenca, reflejando un creciente movimiento ciudadano que busca hacer frente a la urgencia habitacional en España. La participación activa de los ciudadanos en estas manifestaciones evidencia la preocupación y la determinación de la sociedad en luchar por el derecho a una vivienda digna.