Progreso en la Restauración de la Muralla de Cuenca
En un esfuerzo por preservar y realzar el patrimonio histórico de Cuenca, el alcalde Darío Dolz, junto a la concejala de Turismo y Patrimonio Histórico, Marta Tirado, ha visitado las obras de restauración de la Muralla en la Hoz del Huécar, específicamente en las proximidades del Arco de Bezudo. Durante esta visita, estuvieron acompañados por el arquitecto del proyecto, Fernando Olmedilla, así como por representantes de la Dirección Facultativa, empresas adjudicatarias y técnicos de Patrimonio.
Un Proyecto de Gran Envergadura
El alcalde Dolz destacó la magnitud de este proyecto, subrayando su objetivo de “poner en valor nuestra muralla”. Esta iniciativa continúa la labor iniciada con la construcción de la pasarela del Arco de Bezudo, que ha tenido un impacto significativo al unir la riqueza patrimonial con la modernidad en un entorno único y al facilitar la accesibilidad en esta zona del Castillo. Este esfuerzo ha llevado incluso a la muralla a ser finalista en los Premios Nacionales de Arquitectura.
Inversiones y Fondos
Las obras en la Muralla implican una inversión total de 2,1 millones de euros, que se suman a los 400.000 euros destinados a la pasarela del Arco de Bezudo. Todo este financiamiento proviene de los fondos Next Generation del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, específicamente a través del Ministerio de Industria y Turismo y en colaboración con el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad.
Detalles de las Obras
Las restauraciones se dividen en tres lotes:
- Arco de Bezudo, foso y zona arqueológica (Capilla Regia).
- Entornos del Mirador Florencio Cañas y Matadero Viejo.
- Puerta de Valencia.
Entre las principales actuaciones se incluyen la adecuación del foso para convertirlo en un nuevo espacio de esparcimiento, excavaciones arqueológicas en diversas áreas, la restauración de la muralla en su entorno, la instalación de iluminación ornamental y específica, así como la colocación de señalética informativa.
Este proyecto no solo preserva la historia de Cuenca, sino que también contribuye a la revitalización cultural y turística de la ciudad, reafirmando su identidad y atractivo.
