Bruselas, 4 de febrero de 2026.- La región de Castilla-La Mancha ha alzado la voz en Bruselas en defensa de una Política Agrícola Común (PAC) post-2027 robusta y bien financiada. Durante una destacada intervención en la comisión NAT del Comité Europeo de las Regiones, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, subrayó la necesidad de mantener un Pilar II y un enfoque en el desarrollo rural que perdure más allá de 2028.
El vicepresidente segundo del Ejecutivo autonómico, José Manuel Caballero, participó activamente en el debate sobre el relevo generacional, enfatizando que el futuro del campo español depende de políticas efectivas de desarrollo rural. Martínez Lizán destacó que la eliminación del Pilar II y los fondos de desarrollo rural supondría un grave retroceso para las regiones rurales, que dependen de estas medidas para generar inversiones, empleo y cohesión territorial.
Un aspecto fundamental de su discurso fue el impacto positivo del programa LEADER, que desde 2014 ha movilizado 270 millones de euros en Castilla-La Mancha, fomentando miles de proyectos y promoviendo la diversificación económica. Según el consejero, renunciar a este tipo de instrumentos supondría perder una de las herramientas más eficaces para combatir la despoblación y atraer a jóvenes al sector rural.
Martínez Lizán hizo un llamado a la Unión Europea para preservar el marco jurídico y económico de las políticas de desarrollo rural, fundamentales para abordar el reto demográfico y las desigualdades entre las zonas rurales y urbanas. Desde una perspectiva geopolítica, enfatizó que un relevo generacional exitoso está íntimamente relacionado con la fortaleza de las zonas rurales, lo que a su vez es esencial para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria en la UE.
El consejero insistió en que el próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034 debe asegurar un fuerte compromiso financiero, advirtiendo que cualquier recorte presupuestario tendría consecuencias negativas significativas. Para Martínez Lizán, es crucial que la PAC post-2027 mantenga su presupuesto real y continúe siendo una política diferenciada, asegurando así recursos para facilitar la incorporación de jóvenes, la modernización de explotaciones, y el trabajo de los Grupos de Desarrollo Rural en la región.
Con su intervención, el Gobierno de Castilla-La Mancha se posiciona como un defensor clave de políticas que promuevan el desarrollo rural y alienten la vitalidad del campo, instando a la UE a priorizar estas cuestiones en las futuras negociaciones sobre la PAC.





