El novillero de Herencia Javier Fernández debutó con picadores en la Plaza de Toros de Ciudad Real, logrando cortar la única oreja de la novillada de tres horas de duración. Este importante paso en su carrera taurina se dio en el marco de la Feria de la Virgen del Prado, dedicada a la memoria del ganadero Santiago Barrero San Román.
Durante su actuación, Fernández mostró gran disposición frente a un lote de novillos con pocas facilidades. En su primero, obtuvo una oreja tras un aviso, mientras que en el quinto fue ovacionado después de dos avisos. Aparicio Romero también debutó con picadores en esta corrida, dejando buenas sensaciones a pesar de perder oportunidades con la espada.
El festejo contó con la participación de Adrián Reinosa, además de los debutantes Fernández y Romero, todos alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Ciudad Real. La tarde estuvo marcada por el comportamiento desigual de los novillos de Toros de San Román y los fallos con los aceros.
La dedicación del evento a la memoria de Santiago Barrero San Román, fallecido recientemente, añadió un componente especial a la corrida. Se guardó un minuto de silencio en su honor y se entregó una placa conmemorativa a su viuda. Destacaron el homenaje y la entrega de los novilleros, siendo Fernández el único en pasear un trofeo, una oreja, durante la tarde.
El debut de Javier Fernández en Ciudad Real representa un hito importante en su incipiente carrera taurina, abriéndole nuevas oportunidades y desafíos en las novilladas con picadores. A pesar de los desafíos y exigencias presentes en este nuevo nivel, el novillero de Herencia logró destacarse con su actuación y obtener un merecido reconocimiento en forma de trofeo.





