Cultura

La poética de la libertad

Hoy viernes ha sido incorporada la obra “Sin título” de Manolo Millares. Este cuadro del año 1971 tiene unas dimensiones de 160 cm x 160 cm y utiliza técnica mixta sobre arpillera. Forma parte de la colección que los herederos del pintor canario cedieron a la Fundación Antonio Pérez y que, por expreso deseo de la viuda del pintor, Dña. Elvireta Escobio, se suma al apartado de los Informalistas de La poética de la libertad.

Manolo Millares (1926-1972) fue uno de los artistas que decidió asentarse en Cuenca tras la llegada de Fernando Zóbel y la creación del Museo de Arte Abstracto Español en las Casas Colgadas. Cofundador del Grupo El Paso, conjunto de artistas de vanguardia que contribuyó con su obra al impulso de este espacio expositivo, son célebres sus arpilleras, que supusieron una auténtica revolución en el mundo del arte por lo que supuso la elección de estas vastas telas como soporte para sus pinturas y por la forma en la que trabajaba sobre este material. La obra escogida para esta exposición es un claro ejemplo de ello.

En La poética de la libertad puede verse la obra de Millares junto a piezas de Rafael Canogar, Martín Chirino, Francisco Farreras, Luis Feito, Fernando Zóbel, Antonio Saura y Gustavo Torner.

Al término de la vanguardia histórica, cuando el arte abstracto se extiende en todo el mundo, en el arte español se había instalado una autarquía que atenazaba la creación artística y, al mismo tiempo, la mantenía aislada de las grandes corrientes internacionales. El régimen de Franco fue beligerante con aquellas manifestaciones estéticas y artísticas que hablaban entonces, en un lenguaje críptico, desconocido y subversivo -la abstracción-, de un concepto prohibido: el de la libertad. Libertad expresiva y libertad pública. La propuesta sobre la que estos pintores y escultores desarrollaron su visión del arte y el uso de los materiales pasó con cierta facilidad las barreras de la censura, pero resultó altamente ofensiva para algunas instituciones académicas, que abogaban por un arte nacional que exaltara los valores tradicionales frente al contacto con el arte del exterior.