Toledo: Un Mosaico de Color y Alegría en el Corpus Christi
La ciudad de Toledo vivió este fin de semana una explosión de color y fervor durante la celebración de su tradicional Corpus Christi, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Internacional. A pesar de las altas temperaturas, miles de locales y visitantes se dieron cita para disfrutar del majestuoso recorrido de la Custodia de Arfe.
Para asegurar el bienestar de los asistentes, el Ayuntamiento dispuso de varios puntos de distribución de agua, donde se repartieron 10,000 botellas en lugares emblemáticos como la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza de Zocodover. Con abanicos en mano, los participantes elogiaron el vibrante despliegue cromático del evento y se mostraron entusiasmados por ser parte de esta rica tradición cultural y religiosa.
La jornada comenzó puntualmente a las 8:00 horas con el esperado disparo de bombas reales, que sirvió de señal para el desfile de gigantones, cabezudos y la Tarasca. Posteriormente, se celebró una misa en rito hispano-mozárabe, presidida por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, antes del momento culminante: la salida de la Custodia de Arfe por la emblemática Puerta Llana de la Catedral Primada.
El recorrido, adornado con toldos y tapices que emanaban los aromas de cantueso, romero y tomillo, resonó con el sonido del himno nacional, cañonazos y el repiqueteo de campanas de la Catedral y otras iglesias de la ciudad. La Custodia, majestuosamente iluminada por el sol, fue escoltada por cofradías, hermandades, niños de Primera Comunión, así como por autoridades civiles y militares.
La procesión avanzó hacia la Plaza Mayor, atravesando calles históricas hasta detenerse en la Plaza de Zocodover, bajo el Arco de la Sangre. En ese entorno de reverencia, los asistentes escucharon las palabras del arzobispo, seguidas del aclamado «Aleluya» de Haendel, que provocó aplausos y vítores entre el público. Finalmente, a las 12:45 horas, la Custodia inició su camino de regreso al templo primado, culminando con una parada militar en un ambiente de solemnidad.
El evento contó con la presencia de destacados representantes políticos, incluyendo al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, así como miembros de las Cortes y varios partidos políticos. Un destacamento de cien personas de la Universidad de Castilla-La Mancha, encabezado por su rector, participó también, al igual que el alcalde Carlos Velázquez y la presidenta de la Diputación, Conchi Cedillo.
La celebración del Corpus Christi en Toledo una vez más demostró ser un evento que une a la comunidad y celebra la rica herencia cultural de la ciudad.





