El viernes 1 de noviembre, la imagen de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli presidió el tradicional Rosario de Ánimas en Herencia. Esta celebración religiosa, arraigada en la tradición del mes de noviembre en la localidad, tiene como objetivo recordar y orar por todos los difuntos y ánimas benditas de la comunidad.
La procesión, que comenzó después de la función solemne en la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción, estuvo encabezada por el Estandarte de Ánimas y la imagen de Jesús de Medinaceli. Organizada por la hermandad de Jesús de Medinaceli y Nuestra Señora de la Encarnación, junto a la parroquia y otras entidades locales, la procesión contó con música de capilla y el sonido de campanillas de ánimas.
Durante el recorrido por las calles de Herencia, se animó a los vecinos a colocar velas en ventanas, balcones y poyetes en honor a sus seres queridos fallecidos. Además, otras celebraciones alrededor de la festividad de Todos Los Santos y la conmemoración de los fieles difuntos incluyeron una exposición de santos en la Plaza de España, un altar de ánimas en la iglesia parroquial, un Rosario por los difuntos en la capilla del cementerio y una misa en el cementerio el 2 de noviembre.
En resumen, el Rosario de Ánimas con la presencia de la imagen de Jesús de Medinaceli fue una emotiva y significativa tradición en Herencia para recordar a los difuntos y rezar por su eterno descanso.





