Castilla-La Mancha aprueba un ambicioso Proyecto de Ley de Presupuestos Generales para 2026
El Gobierno regional de Castilla-La Mancha ha dado luz verde al Proyecto de Ley de Presupuestos Generales para 2026, que alcanza la cifra récord de 12.903 millones de euros. Este incremento del 1,5% respecto al año anterior refleja el compromiso del Ejecutivo autonómico con las necesidades de la ciudadanía y el desarrollo integral de la región, según expresó el consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, durante la presentación de la propuesta.
El documento, ya registrado en las Cortes regionales, inicia su proceso de tramitación y contempla un gasto no financiero de 10.777 millones de euros. Excluyendo los fondos extraordinarios como el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, esto implica un crecimiento del 7,2% y un aumento de más de 720 millones en comparación con el ejercicio actual, evidenciando la determinación del Gobierno de atender las demandas de la población.
Durante su comparecencia, Ruiz Molina enfatizó que los presupuestos se han elaborado en un contexto de «normalidad y estabilidad» a nivel regional, a pesar de la incertidumbre nacional por la falta de presupuestos generales. El objetivo es elevar la calidad de vida de los castellano-manchegos y continuar el progreso iniciado en 2015. El refuerzo en la calificación crediticia por parte de agencias como Fitch y Moody’s destaca la gestión económica efectiva en los últimos años.
Las prioridades del presupuesto se centran en el gasto social, que alcanza los 7.555 millones de euros, lo que supone un notable incremento desde 2015. Así, se destina el 72% del gasto no financiero a sectores esenciales como sanidad, educación y servicios sociales. En el ámbito sanitario, el presupuesto supera los 4.000 millones por primera vez, lo que permitirá expandir plantillas y mejorar infraestructuras.
En educación, se asignan 2.500 millones, lo que representa un aumento del 68% desde 2015, mejorando así las ratios en las aulas y fomentando la formación profesional. Además, el presupuesto de servicios sociales supera los 1.000 millones, incrementando los recursos para personas mayores y con discapacidad.
El desarrollo económico también es fundamental, con una asignación de 3.232 millones, un aumento del 68% desde 2015, lo que busca estimular el empleo y modernizar el tejido productivo. Asimismo, se presta atención al reto demográfico, con un incremento en sus recursos hasta 2.116 millones, evidenciando el compromiso del Gobierno en la lucha contra la despoblación.
Ruiz Molina destacó que el 68% de los ingresos no financieros proviene del sistema de financiación autonómica, subrayando la importancia de mantener la presión fiscal congelada y ofrecer desgravaciones que beneficien a todos los ciudadanos.
Este proyecto de presupuestos busca ser un modelo de transparencia y responsabilidad, orientado a mejorar la vida de los ciudadanos de Castilla-La Mancha y consolidar un desarrollo sostenible y equitativo en toda la región.





