Desde el Consistorio se advierte de que ensuciar fachadas y realizar actos vandálicos es un ataque al patrimonio de todos, máxime si se realizan en edificios del Casco Antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, son actos delictivos que pueden conllevar condenas y multas cuantiosas.
La limpieza supone un gasto importante para las arcas públicas, cifrado entre los 50.000 y los 60.000 euros cuando se tienen que renovar áreas infantiles o mobiliario urbano y hay una parte que está incluido en el canon que se paga a la empresa de limpieza.
Recientemente se puso en marcha la campaña âCuando dañas el Patrimonio nos dañas a todosâ lanzada por el Grupo Ciudades Patrimonio de la Humanidad dirigida a menores de 1º y 2º de ESO para concienciarles sobre la necesidad de proteger los conservar el patrimonio haciéndoles corresponsables de su cuidado.
Noticia de Web del Ayuntamiento de Cuenca

