El pregonero de las Fiestas de San Julián en Cuenca, Ismael Martínez Marín, compartió un emotivo discurso en el que destacó la importancia de la música y la cultura en la ciudad. Recordó momentos de su infancia y adolescencia durante las festividades, así como la labor de los hosteleros, comerciantes y artistas que hacen posible la celebración de las fiestas.
Martínez Marín mencionó la rica historia deportiva de Cuenca, desde el trofeo de baloncesto con la visita del Real Madrid, hasta las hazañas de futbolistas locales y eventos deportivos como el ciclismo y el rallie. Asimismo, destacó la tradición taurina de la ciudad y la labor de su amigo Maximino Pérez en mantener viva esta tradición.
El pregonero también hizo hincapié en la importancia de la música en la vida de los conquenses, desde las orquestas en las verbenas hasta las actuaciones en diversos escenarios de la ciudad. Reconoció el trabajo de instituciones como el Conservatorio, la Escuela Municipal de Música y la Banda de Música de Cuenca, así como la programación cultural de la Catedral y el Auditorio.
En su discurso, Martínez Marín agradeció a todas las personas que hacen posible la celebración de las fiestas, desde los trabajadores del Ayuntamiento hasta las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Finalizó instando a los ciudadanos a disfrutar de cada evento de las Ferias y Fiestas de San Julián, resaltando la importancia de mantener viva la ilusión y la alegría en la ciudad.
El evento culminó con la interpretación de un pasodoble dedicado a Cuenca, en el que Martínez Marín participó tocando la batería junto a otros músicos. El pregonero concluyó su discurso con un emotivo ¡Viva San Julián! ¡Viva Cuenca! que resonó en los corazones de todos los presentes. Un homenaje sentido a la ciudad que tanto significa para él y su familia.
