Ciudad Real

Un proyecto de investigación de la UCLM confirma que el abono orgánico procedente del sarmiento mejora la calidad del suelo agrícola

Suelo abierto para descripción edafológica. Foto del grupo de investigación Suelos Vitícolas de la UCLM.
Suelo abierto para descripción edafológica. Foto del grupo de investigación Suelos Vitícolas de la UCLM.

Biorreval es el proyecto de la empresa productora de uva Carbrimo en el que está implicada la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), a través de su grupo de investigación Suelos Vitícolas, y que ha permitido determinar las mejoras físicas y químicas que tienen lugar en los suelos agrícolas que han sido tratados con compost y vermicompost en cuya mezcla se ha utilizado el sarmiento del viñedo.

El grupo de investigación Suelos Vitícolas de la Universidad de Castila-La Mancha (UCLM), dirigido por el profesor Francisco Jesús García Navarro, ha constatado que los suelos agrícolas tratados con abono orgánico en cuya mezcla se ha utilizado el sarmiento procedente de la poda del viñedo mejora las propiedades físicas y químicas del suelo.

Estos resultados son fruto del proyecto de investigación Biorreval que dirige el grupo del profesor García Navarro y que está promovido por Carbrimo, una empresa de Herencia (Ciudad Real) dedicada a la explotación de 850 hectáreas de viñedo y que tiene en el sarmiento el principal residuo de su actividad y gestión, hasta la fecha astillado y extendido en el suelo.

Al objeto de revalorizar el sarmiento mediante una enmienda orgánica con un mayor valor agronómico y con un impacto positivo en el medio ambiente, la empresa Carbrimo, con la participación de la UCLM, diseñó un ensayo experimental para estudiar el avance y los resultados de dos procesos bio-oxidativos para la transformación de residuos orgánicos en abono para los cultivos: el compostaje y vermicompostaje. El primero de ellos es un proceso controlado de descomposición de la materia orgánica con el que se obtiene un producto con excelentes propiedades como fertilizante y regenerador de suelos, –el compost–, y que en el caso de Biorreval se obtiene de la mezcla del sarmiento con otros subproductos agrícolas como alperujos o estiércol; el segundo, es también un proceso estabilizador de la materia orgánica –vermicompost– que se caracteriza por la incorporación de lombrices.

El grupo de investigación Suelos Vitícolas de la Escuela de Ingenieros Agrónomos del Campus de Ciudad Real ha llevado a cabo un seguimiento del proceso de obtención de ambos productos –compost y vermicompost–, controlando que los contenidos en patógenos, en nutrientes y en posibles contaminantes metálicos como mercurio, plomo, arsénico,… sean acordes a los que autoriza la legislación vigente. Asimismo, el grupo ha realizado un seguimiento de los suelos a los que se le ha añadido el compost, determinado las mejoras que se producen tanto en propiedades físicas como químicas.

Desprendimiento de vapor de agua a consecuencia del proceso de compostaje. Foto del grupo Suelos Vitícolas de la UCLM.
Desprendimiento de vapor de agua a consecuencia del proceso de compostaje. Foto del grupo Suelos Vitícolas de la UCLM.

Los resultados de Biorreval, según informa el grupo de Suelos Vitícolas de la UCLM, confirman que el compostaje y el vermicompostaje son prácticas que pueden ayudar a mitigar los efectos del cambio climático; y que la biodiversidad y la fertilidad edáfica aumentan y con ello la resistencia y capacidad de adaptación de las plantas a las condiciones adversas, por lo que se disminuye la necesidad del uso de productos dependientes del petróleo como fertilizantes y pesticidas químicos. La incorporación de la materia orgánica en forma de compost o vermicompost en el suelo aumenta el papel del mismo como sumidero de carbono, disminuyendo las emisiones de CO2 a la atmósfera, uno de los principales gases de efecto invernadero. Por último, dadas las propiedades hidrófilas de la materia orgánica, las necesidades de riego son menores y con ello el consumo de agua.

El proceso desarrollado por Carbrimo, con la implicación de la UCLM, se presenta según los investigadores como una alternativa viable para minimizar el impacto medioambiental negativo de la agricultura y ganadería, así como para la restauración de los suelos agrícolas degradados de zonas como Castilla-La Mancha.

Biorreval es un proyecto de I+D promovido por la empresa Carbrimo y cofinanciado por el Programa de Apoyo Empresarial en Castilla-La Mancha, a su vez cofinanciado en un 80 % por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. El grupo de investigación Suelos Vitícolas de la UCLM participa en este proyecto a través de la firma de un convenio de colaboración con la empresa promotora (artículo 83 de la LOU, que regula la colaboración Universidad-sector empresarial).